sábado, 4 de septiembre de 2010

"ENSEÑAR LENGUA"





Materiales educativos: aguzar la mirada.

Los materiales o recursos educativos pueden ser definidos como aquellos textos en diferentes soportes que se utilizan en las prácticas de enseñanza para posibilitar la ampliación, ejemplificación o complementariedad de un aspecto, actividad o contenido educativo. Podemos acordar, más allá de que en algunos casos las fronteras son difusas, que la diferencia entre un material educativo y un material didáctico es el procesamiento de los contenidos: en estos últimos se pretende no sólo transmitir información sino que el destinatario aprenda y comprenda las temáticas. Existe en el material didáctico una transposición del texto científico o artístico a un texto instruccional con el propósito no sólo de comunicar información sino de poder enseñar un contenido (Chevallard, Y. “La transposición didáctica: del saber sabio al saber enseñado”)

En los actuales escenarios en los cuales los múltiples lenguajes de los medios de comunicación y de las nuevas tecnologías gravitan poderosamente en nuestras formar de pensar, actuar y relacionarnos, la integración de diversos materiales en las propuestas educativas más que una opción se presenta como una necesidad. Aunque ya Comenio en el siglo XVII, y lejos del auge de los múltiples afabetizaciones, profesaba que “las cosas que entran por los oídos tienen un camino más largo y conmueven menos que aquéllas que entran por los ojos, que son testimonios más seguros y más fieles” (citado por Szir, S. en “Infancia y cultura visual. Los periódicos ilustrados para niños 1880-1910”). Es innegable que estamos viviendo una transformación cualitativa en lo que hace a las formas de representar y transmitir información que cuestiona el privilegio de lo inteligible sobre lo sensible, que socava la hegemonía que durante décadas tuvo en la escuela la lógica de la escritura por sobre la lógica de la imagen.
En tal sentido , nuevas perspectivas semióticas ponen en tela de juicio la primacía de la expresión verbal, postulándose un cambio desde “una teoría que sólo dio cuenta del lenguaje hacia una teoría que pueda dar cuenta de la gestualidad, el habla, las imágenes, la escritura, objetos tridimensionales, colores, música, entre otros modos de expresión” (Kress, 2003).
Estamos en presencia de textos multimodales y en ellos , sostiene James Gee (“lo que nos enseñan los videojuegos sobre aprendizaje y alfabetismo”,2005),las imágenes comunican cosas diferentes a lo que comunican las palabras, su combinación brinda la posibilidad de comunicar cosas “que ninguno de ellos podría comunicar por separado”… “tanto los modos como la multimodalidad van más allá de las imágenes y las palabras, para incluir sonidos, música, movimiento, sensaciones físicas y hasta olores”.
Tal como afirma Edith Litwin en “Ver, conocer, comprender” “una visión amplia y compleja del conocimiento reconoce sus aspectos emocionales y afectivos e intenta evitar una distinción dicotómica entre cognición y afecto generando una nueva concepción de mente y reconociendo el lugar que en el conocimiento juegan todos los sentidos”. La incorporación de diversos materiales educativos permite nutrir nuestras prácticas pedagógicas desde esa visión más amplia, además de favorecer la motivación de los alumnos, incluir múltiples voces y representaciones de la realidad en el trabajo del aula y posibilitar la apropiación de herramientas culturales presentes en la sociedad.
Los recursos multimediales que ofrece el portal Educ.ar presentan diversos contenidos educativos desde una perspectiva didáctica, más allá de que se logre una eficaz transposición.
Les propongo mirar en profundidad el CD “Había una vez un país… en el sur” de la colección Educ.ar (CD 18)


Distintos especialistas han elaborado marcos teóricos que permiten orientar la mirada de un determinado texto o producto desde una perspectiva crítica. Van Leeuwen y Kress(2001) para el análisis de un texto multimodal proponen lo siguientes estratos analíticos: Discurso (tema o contenido abordado que contempla intencionalidad, intertextualidad, contexto), Diseño (la forma, configuración de discursos y modos), Producción (soportes, sustancia material que vehiculiza el tema y formas del diseño) y Distribución ( circulación). Por otra parte David Buckingham plantea cuatro conceptos clave para analizar “toda gama de medios contemporáneos”: Producción, Lenguaje , Representación y Audiencia. Más allá de los distintos matices lo importante de estos postulados teóricos es que nos orientan hacia lo sustancial: aguzar la mirada como educadores (y actores sociales) para discernir quién comunica qué cosa, cómo lo hace, para qué y para quiénes.
En este recorrido por el recurso nos ayudará a “aguzar la mirada” la propuesta comunicativa de las aplicaciones multimedia educativas de Gutiérrez Martín ( 2004) que contempla cinco dimensiones:

Dimensión Técnica
El recurso puede ser navegado on line o a través de la lectura del CD lo que amplía las posibilidades de acceso en las escuelas que no tiene conectividad. Desde la página de inicio el recurso se presenta con claras instrucciones para su navegación (desde la barra inferior se ofrece el mapa del CD e instrucciones de cómo usarlo). No exige grandes prestaciones del sistema , tanto el docente como el alumno pueden recorrerlo con facilidad.

Dimensión estética
El diseño de pantalla, el tipo de letras, las imágenes y distribución de la información hacen que sea una presentación accesible y clara. Sabemos que entre los materiales impresos y digitales hay continuidades y rupturas, en este recurso prevalece la continuidad con la lógica analógica: más allá del recorrido hipertextual predomina el texto verbal escrito y la imagen fija, con la incorporación de escasos soportes audiovisuales( entre ellos los videos ofrecidos en el Banco de Recursos)
Dimensión interactiva
Esta aplicación multimedia establece con el usuario un tipo de interactividad mínima en cuanto al diálogo con el programa: tan sólo plantea la opción de saltar de una pantalla a otra e ir eligiendo los temas que proporciona el sistema. Sí se propone una mayor implicación del usuario en la comunicación educativa en el trabajo del aula, al solicitar realizar determinadas tareas que debe resolver con su grupo de pares y la orientación del docente.
La evaluación y monitoreo del aprendizaje no queda en manos de la máquina sino del docente. Propone un modelo comunicativo bidireccional en el cual el alumno es receptor y emisor pero no en el diálogo con la aplicación sino en la situación de aula y en el trabajo colaborativo con compañeros y docente.
La estructuración y secuenciación de contenidos es bastante lineal: posee tres grandes ejes para su recorrido presentados en la página de inicio: “Información general sobre la Argentina”, “Actividades para el aula y efemérides” y “Recursos”. La escasa interactividad que demanda la aplicación puede resultar poco atractiva para los alumnos si el docente no realiza algunas estimulaciones previas y durante el desarrollo de los temas.

Dimensión didáctica
Posee índices y estructura clara de los contenidos, ejercicios de comprensión y propuestas de trabajo en grupo para resolver con el grupo de pares y con el docente.
El CD se presenta como“un conjunto de materiales que acercan a la comunidad educativa conocimientos básicos sobre la creación y confromación de la Argentina. Es un banco de recursos teóricos y multimediales para trabajar con los alumnos en las aulas”. El objetivo es tan amplio como lo es el público destinatario. Esto hace que en una misma sección algunos enunciados se dirijan al alumno y a continuación apelen al docente, lo cual vuelve confuso el desarrollo de la lectura y la coherencia de lapropuesta.Ejemplo:
2. Como conclusión, escriban un texto breve, de diez renglones aproximadamente, que sintetice por qué se produjo la Revolución de Mayo. Para hacerlo, deberán relacionar las múltiples causas identificadas anteriormente.
Los objetos aparecen como significativos para los chicos en la medida en que haya alguien, generalmente un adulto, que les otorgue significado, y que además genere un espacio y diferentes oportunidades para que los chicos puedan apreciarlos. Los objetos pasan entonces a formar parte de un texto a ser leído e interpretado por los chicos.
Esta intención de cubrir diversos destinatarios en una misma aplicación (docentes, alumnos de primaria, secundaria, comunidad educativa) sin una clara organización pone en riesgo, por momentos, la adecuación pedagógica específica que requiere cada edad y nivel .
El recurso se presenta como una fuente de información y facilitador del aprendizaje colaborativo y la comunicación interpersonal si las actividades propuestas son desarrolladas con una presencia activa del docente para articular los contenidos con aprendizajes previos, brindar marcos introductorios, complementar información, reformular actividades y evaluar la apropiación de conocimientos.
La organización en tres ejes (“Información general sobre la Argentina”, “Actividades para el aula y efemérides” y “Recursos”) y luego en subtemas evidencia una organización simple y clara del contenido . Sin embargo la “Información general sobre la Argentina” muestra aspectos genéricos que en muchos casos requerirán la intervención pedagógica del docente para aclarar o vincular conceptos. Por ejemplo, en el caso del marco conceptual que se ofrece sobre Estado, País, Nación, la complejidad de estos temas hace ineludible esa mediación pedagógica. Lo mismo sucede cuando se introducen como marco teórico las “Ficciones orientadoras” de Nicolás Shumway o con el conjunto de textos explicativos y jurídicos presentados en el apartado “Leyes y Gobierno”: su compleja lecturabilidad demanda una adecuación y contextualización pedagógica.


Dimensión ideológica
Sabemos que toda selección , cada enfoque y cada tratamiento de un tema involucra una determinada concepción del aprendizaje y una ideología implícita. Este recurso, como cualquier libro de texto, documental o material educativo o didáctico, innegablemente también, por más que sea un producto del portal educativo del Estado argentino. Muchas veces los docentes se apropian de estos materiales y los introducen sin demasiados cuestionamientos en sus prácticas educativas descansando en la acreditación que le otorga el hecho de ser producidos por el Ministerio del Ministerio de Cultura y Educación de la Nación.
Sería pertinente ante cada producto preguntarse por la selección y recorte de los temas abordados así como por las ausencias de otros. Preguntarse por la elección de las imágenes y elementos multimediales, las actividades propuestas, con una mirada aguda sobre las representaciones, estereotipos y valores subyacentes en el desarrollo de sus contenidos. En este recurso de la colección Educ.ar es llamativo ver que en el recorte de contenidos sobre la conformación de nuestro país y dela identidad nacional no está representada la historia de los grupos indígenas, ni de las voces de los caudillos , ni la campaña al desierto, ni se indaga sobre algunas personalidades complejas y fundamentales de nuestra historia: Rosas, Urquiza, Moreno, Dorrego, etc. Un ejemplo de ello es el tratamiento superficial de la polémica figura de Sarmiento : una sección se limita a proponer “revisar los datos sobre educación recogidos por el censo nacional de 1869 y conocer los pasos que siguió Sarmiento para orientar su obra de gobierno” y en otra se convoca a mirar “la diferencia que encontraba Sarmiento entre las grandes ciudades y el campo argentino”. Nada permite indagar ni invitar a reflexionar sobre el protagonismo de las minorías ilustradas y el proyecto liberal etnocéntrico que contó la historia oficial y ocultó la de las mayorías populares.
Si bien en la actividad “Independientes por triplicados” se introduce una actividad que muestra el acta de la independencia impresa en castellano, quechua y aymara, los temas conflictivos sobre la ocupación de territorios indígenas, su cultura y la pugna de derechos, son omitidos.
Cabe destacar un intento puntual de atender a la diversidad cultural: la introducción del video del Himno Nacional Argentino en lenguaje de señas.
De igual manera agucemos la mirada: más que materiales para enseñar necesitamos recursos para aprender, que inviten a participar y construir conocimiento, que convoquen a comparar, interpretar, analizar, a confrontar posturas y visiones del mundo.


Para continuar reflexionando sobre esto, quisiera compartir una anécdota de Oscar Wilde , referida por Santiago Kovadloff en una conferencia del “Segundo Congreso Iberoamericano de Educación y Nuevas Tecnologías” de EDUCARED.


Cuando Wilde llegó por primera vez a Nueva York y un grupo de empresarios le presentó por primera vez el teléfono anunciándole las potencialidades de esta tecnología inédita le explicaron que si él levantaba ese tubo, se lo ponía en el oído, movía la manivela y discaba, en menos de un minuto estaba hablando con Boston. Wilde se quedó pensativo y al rato dijo: "Y dígame, ¿hablando de qué?".
Los materiales educativos, como toda tecnología, seguramente son sumamante valiosos, la cuestión es interrogarnos siempre sobre el para qué. Una vez más: la innovación no está en la herramienta si no su uso .

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