martes, 5 de octubre de 2010

¿Aprendimos a mirar?


La historia cuenta que fue así...

Que los ojos siempre estuvieron, pero los primeros hombres y las primeras mujeres, no sabían bien para qué , ni por qué estaban.

Entonces se pasaban la vida sin mirarse...

Los dioses, más sabios, los más primeros, les enseñaron... y fue así que aprendieron...

Así aprendieron estos hombres y mujeres que se puede mirar al otro, saber que es y que está y que es otro y así no chocar con él, ni pegarlo, ni pasarle encima, ni tropezarlo.

Supieron también que se puede mirar adentro del otro y ver lo que siente su corazón. Porque no siempre el corazón se habla con las palabras que nacen los labios. Muchas veces habla el corazón con la piel, con la mirada o con pasos se habla. También aprendieron a mirar a quien mira mirándose, que son aquellos que se buscan a sí mismos en las miradas de otros. Y supieron mirar a los otros que los miran mirar.

Y todas las miradas aprendieron los primeros hombres y mujeres. Y la más importante que aprendieron es la mirada que se mira a sí misma y se sabe y se conoce, la mirada que se mira a sí misma mirando y mirándose, que mira caminos y mira mañanas que no se han nacido todavía, caminos aún por andarse y madrugadas por parirse. 

QUIERO RECUPERAR LA MIRADA, ESA QUE SE MIRA A SÍ MISMA Y SE SABE Y SE CONOCE, QUE SE MIRA A SÍ MISMA MIRANDO Y MIRÁNDOSE, QUE MIRA CAMINOS Y MIRA MAÑANAS...QUE NO SE HAN NACIDO TODAVÍA, CAMINOS... AÚN POR ANDARSE Y MADRUGADAS... QUE INVITAN A PARIRSE. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada